Escritora e ilustradora de ¡Trompi no sabe sonarse!
Un libro que combina humor, aprendizaje y valores para los más pequeños.
1. Publicar un libro infantil es una gran decisión. ¿Qué te motivó a dar este paso y convertirte en autora e ilustradora de un cuento para niños? ¿Hay algún momento específico en tu vida o una inspiración particular que te impulsó a empezar a crear este tipo de libros?
Desde pequeña me ha apasionado escribir y dibujar, pero nunca me había puesto en serio a hacerlo con el objetivo de publicar.
Una de mis tías, a quién le gusta escribir y ha participado y ganado algún concurso literario, me propuso participar en un concurso de cuento ilustrado. Ella tenía escrito el cuento y la idea era que lo ilustrara yo. Y allí me di cuenta de que no tenía ni idea de como empezar a ilustrar un cuento. Tiempo después vi en Instagram que la Editorial Gusanillo hacía cursos de ilustración online y vi la oportunidad de que alguien me guiara para poder llevar a cabo el cuento.
Hice varios cursos con ellos, pero aún no me atrevía a enviar una propuesta. Hasta que este junio la Editorial organizó su primer concurso de cuentos, donde presenté el cuento de Trompi. Y, aunque no gané, les gustó y me ofrecieron publicarlo. Así empezó el sueño a convertirse en realidad.
2. ¿Cómo desarrollaste la idea del libro y qué te llevó a elegir el tema de la higiene y la perseverancia como el eje central de la historia?
Quería que el cuento para el concurso enseñara algo práctico y a la vez fuera divertido. Un día vi en Instagram un vídeo de una madre enseñando a sus hijas a soplar por la nariz para que supieran cómo sonarse cuando tuvieran mocos. Y de pronto se me encendió la bombilla. Yo he sido niñera y monitora de comedor, y me había pasado muchas veces que los niños no entendían que debían sacar el aire por la nariz cuando se sonaban. En esos momentos pensaba: “Se debería enseñar a los niños qué tienen que hacer antes de que tengan mocos.”
Así que me pareció un tema poco tratado, práctico y a la vez divertido.
3. Siendo tu primer libro, ¿cómo te sentiste al ver tus ilustraciones y tu historia finalmente unidas en un libro físico?
Miedo por si se me había pasado algún error en las correcciones, la verdad. Pero a parte de eso, obviamente, emoción y alegría por conseguir algo que me parecía muy difícil de lograr.
4. ¿Cuál fue el aspecto de la creación de este primer libro que más disfrutaste, ya sea en la escritura, la ilustración o la construcción del personaje de Trompi? ¿Hay alguna anécdota o reflexión divertida que te haya surgido mientras escribías o ilustrabas esta historia?
La creación de personajes es lo que más disfruté. En un inicio los personajes iban a ser humanos, pero sentía cómo que faltaba algo que le diera el punto divertido y exagerado al cuento. Entonces se me ocurrió hacer un animal con una nariz peculiar. Estaba entre un elefante y un mono narigudo, y al final me decanté por la trompa. Luego tuve que pensar en los otros personajes, qué animales podían ser según lo que necesitara la historia y diseñarlos.
5. Trompi no sabe sonarse, pero aprende a hacerlo con la ayuda de sus amigos. ¿Qué mensaje querías transmitir sobre la importancia de pedir ayuda y el apoyo entre amigos?
Primero pensé en que fuera la madre o el padre quién enseñara al protagonista a sonarse, pero luego se me ocurrió que fuera el hermano mayor. Es obvio que los adultos estamos en una mejor posición para ayudar y enseñar a los niños, sin embargo, eso no significa que entre ellos no puedan aprender unos de otros. Por eso, quería transmitir el mensaje de que, tengamos la edad que tengamos, podemos ayudar y apoyar a otros. También, el tener presente que siempre habrá algo que nos cueste y que tendremos que recurrir a otros, lo cuál no es ninguna vergüenza.
6. El reto de Trompi es algo con lo que muchos niños se pueden identificar, pero al mismo tiempo, es bastante particular en su forma. ¿Cómo crees que el personaje de Trompi puede ayudar a los niños a sentirse menos avergonzados o incómodos con tareas como sonarse la nariz, y a ver estas situaciones cotidianas de una forma más positiva?
Creo que puede ayudarles a entender que lo que para uno le es fácil le puede ser difícil a otro, y viceversa. Los niños entenderán que no es nada raro tener dificultades en situaciones cotidianas, que simplemente se necesita paciencia, constancia y, en ocasiones, un poco de ayuda.
7. En muchas ocasiones, el acto de enseñar a los niños sobre el autocuidado y la higiene puede volverse algo monótono o demasiado técnico. En tu caso, lograste crear una historia que no solo transmite este conocimiento, sino que también lo convierte en una aventura divertida. ¿Cuáles son los principales desafíos a la hora de transformar una lección educativa en una narración atractiva, y cómo los superaste a lo largo del proceso de escritura e ilustración?
Quería que la lección tuviera su parte práctica y real. Es decir, los pasos que el hermano de Trompi le da a Trompi para aprender a sonarse son los mismos que un niño debe seguir. Pero también quería añadir la parte divertida y exagerada para que los niños recordaran tanto los fallos como el éxito de Trompi con cariño. El reto fue equilibrar los dos aspectos: que los niños pudieran usar los pasos para aprender a sonarse sin que pareciera un libro de instrucciones y que la exageración no opacara la parte práctica. Lo que hice fue centrarme en frases que luego los padres pueden repetir a sus hijos en el momento que tengan que sonarse.
8. Ahora que el libro ya ha salido a la venta, ¿qué te gustaría que los niños recordaran de ¡Trompi no sabe sonarse! después de leerlo? ¿Qué tipo de impacto esperas que tenga este libro en su comprensión de la importancia de la higiene, el autocuidado, y la perseverancia a largo plazo?
Me gustaría que tuviera diferentes impactos. Por ejemplo, y el más sencillo, sería que cuando los niños se suenen recuerden que tienen que soplar por la nariz, como Trompi.
También que no se sientan mal si les cuesta hacer algo que a la mayoría no. Que no se frustren, que no dejen de intentarlo y que pidan ayuda a los demás.
Por el contrario, me gustaría que eso ayudara a los niños a estar atentos a las necesidades de los demás. En el cuento Trompi no pide ayuda, es su hermano quién toma la iniciativa.
9. Y, ¿qué esperas que los padres y educadores saquen de este libro al leerlo con los niños? ¿Tienes algún consejo o mensaje para ellos a la hora de enseñar a los pequeños sobre la higiene de una manera divertida y efectiva?
Espero que sepan aprovechar el cuento para hacerles preguntas a los niños y sacar temas de conversación. En realidad, en la última página del cuento he añadido un apartado llamado: Hablemos del cuento. Hace preguntas a los niños para que opinen y puedan ver qué ideas del cuento pueden aportar a su vida, como por ejemplo el no rendirse. Aconsejo que lo usen, lo cuál es solo una excusa para pasar tiempo con los niños, dejar que se expresen y enseñarles lecciones importantes.
10. Finalmente, ¿cómo te sientes al mirar hacia el futuro? ¿Te gustaría seguir explorando más libros infantiles o hay otros proyectos o géneros que te gustaría probar en tu carrera como autora e ilustradora?
Desde joven mi concepto sobre mis libros, si conseguía ser escritora, era de novela juvenil. No descarto acabar algún día algunas de mis varias historias que tengo empezadas, pero de momento, a corto plazo, ya estoy ilustrando un segundo cuento.